E’pa’lante es que vamos.- Felipe Vanegas Huerta


Los colombianos se han caracterizado por ser personas “hechadas pa’ lante” y  verracas, que a pesar de las muchas dificultades que se les presenten para lograr sus objetivos son capaces de encontrar una solución positiva para lograrlos. Es así como en el panel expuesto de “Experiencias de frontera, relatos de colombianos y colombianas en el exterior” los ponentes relatan desde sus experiencia  como fue la complicada situación que vivieron fuera de su zona de confort, viviendo en carne propia la complejidad del idioma y como el choque cultural cambio sus mentalidades, al mismo tiempo hallaron soluciones  al  factor económico y no dejaron que esto fuera impedimento para lograr sus metas.
Para nadie es un secreto que el avance y desarrollo de la nación colombiana frente a otras naciones del mundo no es a la par, de ahí surge la necesidad de los jóvenes estudiantes colombianos en dar un paso más en sus procesos formativos buscando alternativas académicas en otros países para poder entrar a competir frente al mercado laboral, investigativo y comunicacional que cada vez es más exigente respecto a las capacidades y competencias del periodista, a partir de eso los panelistas encabezados por: John Richard, Alejandra Meneses, y Adriana Álzate Echeverry narran sus experiencias personales.
Sobrevivir, ese es el punto.
Richard narra acerca de las 2 experiencias que lo marcaron, en la primera las condiciones de viaje eran más complicadas que en el posterior viaje a España donde había sido becado. En ese primer momento él se preparó académicamente y ahorro una cantidad de dinero para inscribirse a la New York Film Academy. De tal manera que él se preparó antes de su viaje, estudio inglés, saco las mejores calificaciones, pasó todos los exámenes y se dispuso a viajar; el llevaba sus ganas de progresar y salir adelante, tenía proyectado en sus metas personales cambiar el cine colombiano pero esta migración cambió sus planes. En la ciudad de Nueva York, su llegada fue traumatizante, por consiguiente su primera dificultad estuvo en el idioma, no era muy fluido, no podía entender a los americanos y ellos tampoco él, aquella situación  no impidió las ganas de seguir sus sueños. Quería inscribirse en el instante que aterrizó a nueva york  pero no se percató que las inscripciones eran hasta el otro semestre. (Verano). Esa situación lo forzó a ahorrar y a buscar empleo para no agotar la fuente de sus recursos que estaban destinados para continuar con sus estudios. El como un colombiano promedio no había nacido en “cuna de oro” y por ende tenía que sobrevivir en un sitio donde al empezar a relacionarse era un total extraño. Divagaba en cómo iba a lograrlo.
A medida que iba perfeccionando su inglés se empleaba en trabajos donde su campo de acción no era lo que había  estudiado, tenía que conseguir su sustento para no quedarse sin la inscripción a la New York Film Academy y cumplir su objetivo. Era complicado pero no imposible, además de los dos agravantes que tenía en su contra se sumaba la situación cultural de  américa para esa época, se enmarco por el atentado terrorista del 11 de septiembre de 2001 (9/11) donde varios miembros de Al Qaeda atacaron el World Tride Center impactando en las torres gemelas dos aviones y una explosión interna en la torre norte. Esto para la percepción Richard genero un cambio de mentalidad cultural frente a los inmigrantes tanto de medio oriente como latinos por parte de la comunidad americana, de tal modo que  esta situación lo  llevó  a adaptarse a la situación del contexto neoyorkino pues el evidenciaba que después del suceso los americanos andaban más prevenido con inmigrantes en su país.
En el lugar de mis sueños.
Po otra parte Alejandra Meneses quería conocer otras realidades, estudiante de filosofía de la universidad del Rosario, sentía demasiado amor por el cine, así que empezó a aplicar a varias becas para poder cumplir sus metas aspirando a una beca en estudios cinematográficos, se le dio la oportunidad para realizar lo que más quería en Escocia pero por infortunios del destino a ella le negaron la visa, pero esto no fue obstáculo para que ella dejara de persistir por lo que realmente soñaba. Por un tiempo ella se dedicó a trabajar pero luego recapacito y decidió volver a aplicar alguna beca, en esa oportunidad el destino la compensaba de nuevo y su próximo destino seria Ámsterdam. Esta oportunidad era su boleto para ingresar a Europa y sabía que tenía que aprovechar al máximo su estadía en suelo holandés. No sabía nada de su cultura, ni idea de cómo era Holanda, lo máximo que ella sabía era por referencias de amigas respecto a lugares turísticos de aquel país.
Cuando ella conoció el contexto holandés quedó en shock, entendió que las dinámicas de cada lugar eran diferentes y no había punto de comparación respecto a la movilidad, amabilidad, organización y buen trato de las personas de la ciudad de Ámsterdam con Bogotá, ella no podía creer lo que veía y sentía que su cultura iba a ser transformada para  bien con lo establecido allí, de igual manera su comportamiento y la manera de interpretar los símbolos y signos cambiaron por medio de la cultura holandesa además impulsada por los ámbitos culturales se vio vinculada a seguir las normas establecidas del lugar de sus sueños.
Adriana Álzate oriunda de Medellín emprendió su viaje hacia tierras francesas como en los 2 casos anteriores repleta de sueños y metas por cumplir, ella llegó a inicios del invierno europeo, sin saber lo que sería el frío extremo, en una de sus primeras experiencias supo que el dinero no iba a alcanzarle, pues lo ahorrado no era suficiente. Para  la época el invierno era fatal y las condiciones en las que ella estaba no la favorecían demasiado, a partir de esta situación conflictiva para consigo misma decidió emplearse en labores que no eran de índole de su profesión.
Lavaba, planchaba y hasta cocinaba  para familias en Francia, después de un tiempo logró ser guía de un abogado ciego y a partir de esta experiencia pudo mejorar su idioma y afianzar las costumbres del sitio ya que tenía que ir con el abogado a hacer sus compras además. Comprendió que era más complicado de lo que esperaba y a pesar de la adversidad económica, cultural y de idioma decidió quedarse luchando por lograr cumplir sus metas. Respecto a la cultura del sitio pudo darse cuenta que los franceses no sabían nada de Colombia y los pocos que si sabían asociaban al país con malas prácticas, comúnmente derivabas del narcotráfico y la guerra. Para Adriana esto en ocasiones lograba ser incomodo pero sabía manejar la situación.

Lo común de estos tres aspectos es que cada uno de ellos con puntos de vistas diversos y diferentes logra llegar a de acuerdo el cual es que en académicamente salieron del país y pudieron entender cómo funcionaban las naciones desarrolladas a partir de esto logran hacer cambios en sus formas de actuar y ver el mundo, estos los usaron en pro de su desarrollo y de tal forma concluyen que es pertinente educarse y llegar a un nivel altamente académico para poder utilizar las dinámicas tanto del contexto como lo aprendido para el desarrollo de esta nación, que tanta falta hace de personas dedicadas a crear planes para el futuro y su desarrollo total.
Por: Felipe Vanegas Huerta
ID: 45 78 77

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